Sin embargo, el progreso ha sido desigual durante la última década, y el aborto inseguro continúa siendo un desafÃo clave a la salud de las mujeres.
El aumento en el uso global de anticonceptivos ha contribuido a la disminución en el número de embarazos no planeados y, a su vez, a la disminución del número de abortos, el cual disminuyó de un estimado de 45.5 millones de procedimientos en 1995 a 41.6 millones en 2003. Aunque tanto los paÃses desarrollados como aquellos en desarrollo experimentaron estas tendencias positivas, las regiones desarrolladas evidenciaron los progresos mayores. Dentro del mundo en desarrollo, la mejora se dio de manera desigual, con Ãfrica por detrás de las otras regiones, de acuerdo con el nuevo informe del Guttmacher Institute publicado “Abortion Worldwide: A Decade of Uneven Progress†(El aborto a nivel mundial: Una década de progreso desigualâ€).
La disminución del aborto a nivel mundial ocurrió junto con una tendencia global orientada a liberalizar las leyes sobre aborto. Desde 1997, diecinueve paÃses han reducido significativamente las restricciones a sus leyes sobre aborto, mientras que sólo tres paÃses han aumentado substancialmente las restricciones legales. A pesar de estas tendencias, el 40% de las mujeres del mundo vive en paÃses donde la legislación del aborto es profundamente restrictiva, casi todos localizados en el mundo en desarrollo. En Ãfrica, el 92% de las mujeres en edad reproductiva vive bajo leyes sobre aborto altamente restrictivas; en América Latina ese porcentaje alcanza el 97%. Estas proporciones no han cambiado sustancialmente durante la última década.Â
El informe afirma que mientras la incidencia del aborto está Ãntimamente relacionada con la incidencia del embarazo no planeado, no se correlaciona con el estatus legal del aborto. En efecto, las tasas de aborto son muy similares en regiones donde el aborto es ampliamente legal y en regiones donde es altamente restringido. La diferencia clave es la seguridad: el aborto ilegal y clandestino daña significativamente a la mujer, especialmente en los paÃses en desarrollo.
“El progreso que se ha realizado durante la última década al aumentar el uso de anticonceptivos y al disminuir la necesidad del aborto es fundamentalmente una buena noticia. El mundo se está moviendo en la dirección correctaâ€, dijo Sharon Camp, Presidenta y Directora Ejecutiva del Guttmacher Institute. “Sin embargo, todavÃa existen dos realidades ampliamente disparejas. En casi todos los paÃses desarrollados, el aborto es legal y seguro. Pero en la mayorÃa del mundo en desarrollo, el aborto sigue estando altamente restringido, y el aborto inseguro es común y continúa dañando la salud de las mujeres, y amenazando su supervivenciaâ€.
Se estima que 70.000 muertes por año son consecuencia de abortos inseguros, y cinco millones de mujeres más son tratadas anualmente por complicaciones resultado de abortos inseguros. Aproximadamente tres millones de mujeres que experimentan complicaciones serias por procedimientos inseguros no reciben tratamiento.
A nivel mundial, la tasa de embarazos no planeados disminuyó de 69 por cada 1.000 mujeres de 15-44 años en 1995 a 55 por 1.000 en 2008. La proporción de mujeres casadas que usan métodos de anticoncepción aumentó desde un 54% en 1990 a un 63% en 2003. Otros aumentos también tuvieron lugar entre las mujeres solteras sexualmente activas. Sin embargo, los niveles regionales de uso de anticonceptivos variaron ampliamente: mientras que un 71% de mujeres casadas en América Latina y el Caribe usaba métodos anticonceptivos en 2003, sólo un 28% de mujeres casadas hacÃa lo mismo en Ãfrica. Entre 2002 y 2007, casi una de cuatro mujeres casadas africanas tuvo una necesidad insatisfecha de anticoncepción, comparado con un 10-13% de sus homólogas asiáticas, latinoamericanas y caribeñas.
“Las pruebas son concluyentes: otorgar a las mujeres los medios para decidir por ellas mismas cuándo quedarse embarazadas, y cuántos hijos tener, reduce significativamente las tasas de embarazo no planeado y, por lo tanto, reduce la necesidad del abortoâ€, agregó la Dra. Camp. “Tratar la necesidad insatisfecha de anticoncepción, la cual continúa siendo muy alta en muchas partes del mundo, es un paso crÃtico para promover el bienestar de las mujeres y de sus familias. Este es el caso especialmente en aquellas partes del mundo en desarrollo donde el uso de métodos modernos de anticoncepción sigue siendo bajo y la mortalidad relacionada con el aborto clandestino e inseguro continua siendo altaâ€.Â
El nuevo informe hace tres recomendaciones clave:
Expandir el acceso a métodos modernos de anticoncepción y mejorar los servicios de planificación familiar.
Expandir el acceso al aborto legal y asegurar que los servicios de aborto legal y seguro estén disponibles para las mujeres que lo necesitan.
Mejorar la cobertura y la calidad de la atención postaborto, lo cual reducirÃa el número de muertes maternas asà como las complicaciones resultantes de abortos inseguros.
“Las ganancias que hemos visto son modestas en relación con lo que podemos alcanzar. Es esencial invertir en planificación familiar; demasiadas mujeres no tienen acceso a métodos de anticoncepción, lo que pone sus vidas en peligroâ€, remarca la Dra. Camp. “Las restricciones legales no impiden que el aborto tenga lugar, solamente hacen que el procedimiento sea peligroso. Demasiadas mujeres sufren daños fÃsicos o incluso mueren cada año por carecer de acceso al aborto legalâ€.
“Abortion Worldwide: A Decade of Uneven Progress†ha sido escrito por Susheela Singh, Deirdre Wolf, Rubina Hussain, Akirinola Bankole y Gilda Sedgh.
Una serie de hojas informativas regionales acompañan el lanzamiento del informe y ofrecen una mirada detallada del estatus legal, la incidencia y las consecuencias del aborto inseguro en Asia (en inglés), América Latina y el Caribe (en español y en inglés) y Ãfrica (en inglés y en francés).
(El Instituto Guttmacher—www.guttmacher.org—trabaja en el progreso de la salud sexual y reproductiva a nivel mundial a través de la investigación, el análisis de polÃticas y la educación pública.)

