
Republicanos y demócratas en Estados Unidos han devenido más polarizados en los últimos años respecto al tema del aborto, reveló hoy un sondeo de la agencia Gallup.
El asunto ganó en importancia política desde mediados de 2009 cuando entró a formar parte del núcleo de las discusiones sobre el proyecto de reforma sanitaria defendido por la Casa Blanca.
Desde 1975, la empresa encuestadora norteamericana indagó en la opinión pública nacional acerca del polémico tema y según estudios los demócratas se volvieron más liberales en la materia.
En relación con la pregunta de que si el aborto debía o no ser legalizado, los republicanos se tornaron más conservadores desde 1990 y reforzaron su criterio acerca de que se mantuviera ilícito.
De acuerdo con la misma fuente, durante las décadas de 1970 y 1980 los partidarios de ambos gremios políticos tenían opiniones similares y decían que el aborto debía ser legal “sólo en determinadas circunstancias”.
Republicanos más conservadores lograron imponer el criterio, ahora muy extendido, de que con la reforma propuesta el presidente Barack Obama usará el dinero de los contribuyentes para pagar abortos y practicar la eutanasia.
Ese argumento y otras controversias congelaron los debates en el Capitolio desde finales de 2009 y los correligionarios de la Oficina Oval aún no han podido desenredar el nudo legislativo.

